40g de almendra sin piel(que no esté salada ni frita)
50g deazúcar moreno
1/4cucharadita decanela
ralladura de un limón
1/2cucharadita delevadura de repostería sin gluten(Hacendado)
35ml deaceite de oliva suave
1huevo
Instrucciones
Tuesta las almendras. Puedes hacerlo en el horno (removiendo de vez en cuando para que no se quemen) o en una sartén sin aceite a fuego medio y removiendo para que se tuesten uniformemente.
Pica las almendras, a mí me gusta más hacerlo con un mortero para que los trocitos sean grandes y luego me los encuentre al morder la galleta.
En un bol, mezcla las harinas con la almendra picada, el azúcar moreno, la canela, la ralladura de limón y la levadura. Remueve bien para integrar todos los ingredientes.
Añade el aceite y el huevo batido y sigue removiendo hasta que quede una mezcla homogénea y con cuerpo.
Envuelve la mezcla en papel film y déjala reposar en la nevera durante 1 hora para que los sabores se intensifiquen y se endurezca un poco. Así las galletas mantendrán su forma al hornearlas.
Precalienta el horno a 190ºC
Pasado ese tiempo, ve cogiendo bolitas de masa y colocándolas sobre un papel de horno en la bandeja de hornear. Si tenéis cucharas de medir, para mí el tamaño perfecto es el de ½ cucharada.
Aplasta cada bolita con la técnica de la rejilla (presionar con el tenedor en un sentido y luego en el otro para que quede una especie de cuadrícula) e introduce las galletas en el horno ya caliente durante unos 10 o 15 minutos, hasta que los bordes estén doraditos.
Una vez horneadas, déjalas enfriar fuera del horno, primero sobre la misma bandeja y luego sobre una rejilla. ¡Y listo!